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Tratamiento de las Adicciones: Estudiantes de Psicología de la Universidad Complutense entrevistan a Fernando Botana.

Tratamiento de las Adicciones: Estudiantes de Psicología de la Universidad Complutense entrevistan a Fernando Botana.
noviembre 10, 2015 Fernando

Tratamiento de las Adicciones: Estudiantes de Psicología de la Universidad Complutense entrevistan a Fernando Botana.

ENTREVISTA A FERNANDO BOTANA, DIRECTOR Y PSICOTERAPEUTA

Marta Rodriguez Nieto y Laura Granda García (estudiantes de último curso de psicología, Universidad Complutense)

  • En los primeros momentos, en los cuales una persona acude al centro, ¿Qué criterios se usan a la hora de aceptar la petición de ayuda del paciente en este centro? ¿Se sigue algún procedimiento concreto (entrevista, cuestionario, etc.)?

Lo primero que hay que saber es que este centro es un dispositivo ambulatorio, no es un centro de internamiento. Por lo tanto el primer criterio será que el paciente pueda ser tratado de forma ambulatoria y que tenga acceso a un centro privado. En cuanto a aspectos clínicos los criterios que se siguen son:

– Que la persona acepte de manera voluntaria el tratamiento para superar su adicción..

  • Que sus condiciones de salud sean suficientes para realizar el tratamiento ambulatorio, es decir que reúna condiciones de autonomía física y psicológica para acudir al centro y gestionar su vida.

– En caso de patología dual, es decir de alguna patología paralela a la adicción, el criterio psicopatológico es muy diverso ya que no siempre se está en condiciones de hacer psicoterapia. Hacemos psicoterapia con estos pacientes pero en general tienen que tener una cierta capacidad de introspección por lo que no se puede generalizar el criterio, existen centros muy especializados para los casos más graves.

  • Dentro de esta misma pregunta, ¿podría ser tratado en este centro una persona que viene de manera involuntaria como puede ser derivado por un juez?

A un paciente que le deriva el juez se le puede tratar pero no es muy común que ocurra esto en nuestro centro. Habría que certificar su asistencia a terapia. Si que hemos tenido algún caso y hemos tratado con pacientes que venían derivados de un juez, desde el centro se certifica al juez que está haciendo la psicoterapia en este centro.

Tenemos muchos pacientes que acuden influenciados o convencidos por sus familiares bajo cierta coacción, en estos casos es necesario que el terapeuta sepa motivar al paciente para que encuentre motivación propia para acudir a terapia, si no, el tratamiento fracasará.

  • Dentro del ámbito de las adicciones ¿cuál es la función del psicólogo a la hora de llevar a cabo una intervención? Es decir, ¿qué peso tiene la función del psicólogo en la intervención dentro de este centro y la colaboración o coordinación con otros profesionales del ámbito?

Este es un problema que se aborda de forma multidisciplinar, el psicólogo no debe de trabajar solo, sino coordinar el trabajo con los profesionales que necesiten intervenir. En este centro contamos con psiquíatra y trabajador social, además hay distintos gabinetes de distintas áreas profesionales como pueden ser abogados o el gabinete de mediación familiar. El tratamiento farmacológico forma parte del tratamiento en algunos casos pero tendemos a no medicar de entrada. En general es un tratamiento terapéutico/psicológico pero a veces requiere por ejemplo de un trabajador social porque hay delincuencia, hay que intervenir también en otras áreas para poder intervenir psicológicamente.

  • Relacionado con la anterior pregunta ¿qué pasos sigue el psicólogo con el paciente desde su entrada hasta la intervención?

Hay una primera entrevista gratuita, para saber si podemos trabajar con esa persona, y que le permita al demandante decidir si este es el centro para el tratamiento de su adicción de confianza para poder tratar su problema. Es una primer entrevista, aunque ya en sí misma es terapéutica, intentaremos que el paciente acepte que tiene un problema y que quiere tratar su adicción. Que el paciente reconozca que no puede dar solución él solo a su problema y tiene que pedir ayuda. Lo primero que se hace es informar pero al mismo tiempo se trata de motivar para el cambio. El tratamiento empieza desde el minuto cero, desde que llaman por teléfono, el terapeuta tiene que actuar de forma clínica.

  • Dentro de las personas que acuden al centro, ¿se encuentran más mujeres u hombres? ¿A qué cree que se debe esta diferencia?

En cuanto a adicciones fundamentalmente son hombres. Creo que está relacionado con la cultura de género, la conducta adictiva está más incorporada a lo que son los elementos de esa cultura de género masculina: él es el que tiene que explorar, el atrevido, mientras que las mujeres están más vinculadas con la responsabilidad, con el cuidado del otro, y el autocuidado. Desde la adolescencia el prototipo de hombre pasa más por ser un tipo que fuma marihuana mientras que en la mujer pudiera ser que no estuviera tan valorado. Además, la mujer pide ayuda antes, no llega a generar un problema tan grande, porque suele hablarlo antes.

Sin embargo la mujer alcohólica suele beber en solitario, no tanto para socializar, es un arraigo más profundo mientras que los hombres alcohólicos suelen beber en un ambiente más social.

  • Unida a la pregunta anterior, ¿cuál es el tipo de sustancias que más se consumen con respecto a cada género? Es decir, ¿cuál es la sustancia más característica o que más se frecuenta en hombres y por otro lado, en las mujeres?

En los hombres se observa la cocaína como la que más se consume junto con la marihuana. Los que vienen aquí acuden hombres con adicción al sexo, cocaína y ludopatías. Y las mujeres alcohol, marihuana y dependencia emocional. Trabajar una adicción tiene para mí una doble intervención en una, por un lado hay que detener el consumo, por otro el paciente tiene que entender qué está sucediendo y por qué ha llegado a esta situación para realizar los cambios adecuados que hagan consistente su tratamiento. Entender por qué tiene ese problema y trabajar ese problema, es hacer psicoterapia. Al final se habla de todo y muchas veces de lo que menos se habla es del propio consumo.

  • Entre todas las personas que se encuentran en el centro o acuden al centro pidiendo ayuda relacionada con su adicción ¿cuál es la razón más frecuente por la que acuden y por la cual quieren rehabilitarse?

Lo que les motiva a pedir ayuda es principalmente  el deterioro físico, económico y la presión familiar, especialmente la presión familiar, incluso a veces es la propia familia quien los trae y hay que trabajar sobre la concienciación del problema.

  • ¿En algún momento se trabaja con la familia? ¿Se trata con los hijos en alguna ocasión?

Entendemos y compartimos la terapia sistémica y su eficacia pero trabajamos con la terapia individual aunque es cierto que en muchas ocasiones trabajamos con las esposas o maridos, con la familia, los tenemos en cuenta ya que siempre forman parte del problema y eso se ve en la terapia. No lo enfocamos como terapia familiar, pero muchas veces hemos tratado con ellos.

En cuanto a los hijos, a veces sucede que en el proceso terapéutico como origen de la problemática adictiva hay un foco familiar que está provocando esa conducta, en ese caso sí que hemos traído a los hijos pero a partir de adolescentes ya mayores, si son menores de 12 años hay un gabinete especializado en niños más pequeños y se les deriva.

  • Dentro del ámbito de adicción, se tiene entendido que el consumo de sustancias produce cambios en la personalidad de quien consume dicha sustancia, ¿qué cambios suelen producirse en el carácter de un cocainomano?

Claro que produce muchos cambios en la personalidad del adicto y no solo eso sino que hay perfiles que nos determinan quien es más propenso a consumir una sustancia u otra como por ejemplo el hiperactivo que es más propenso al consumo de cocaína. Son perfiles de personas para drogas concretas. El consumidor de Cocaína suele mostrarse más malhumorado, menos dispuesto a relacionarse, a medio plazo muy alterado y con pensamientos persecutorios o paranoides, con menos capacidad de concentración.

  • ¿Cuáles son los aspectos principales que se tratan de modificar en la conducta del heroinómano para tratar su adicción? ¿Cómo se lleva a cabo la reducción de daños a lo largo del tratamiento?

Depende de cada caso. Si viene un paciente que se quiere morir lo primero que se intenta cambiar es que pare de consumir, o si está siendo violento eliminar que lo sea. Primero lo más grave, si hay riesgos disminuirlos. Si viene una persona que no está en riesgo, si el nivel no es alarmante el objetivo primero es hacer un vínculo, depende de cada caso, habrá que hablar con él de distintas maneras dependiendo de lo que necesite la persona. Se hace mediante el establecimiento de un vínculo humano y profesional, es decir terapéutico, los objetivos se van viendo en cada caso.

Por ejemplo,  si una persona ludópata, lo que le está pasando es que esta sufriendo mucho porque su hija no le habla, intervienes ahí y la persona, prácticamente sin hacer nada más, deja de jugar. Focalizas en el problema y no se habla de la adicción y se va parando. Hacer vínculo y detectar que necesita la persona.

  • ¿Hay alguna sustancia que se relacione en mayor grado con la violencia de género?

La violencia doméstica viene generada por una infancia y biografía, no podemos decir que tal sustancia sea la responsable, es verdad que su consumo agrava la situación, pero no se puede decir que tal sustancia agrava más o menos. Cualquier ansiedad que añadamos lo va a hacer más explosiva. La adicción a la cocaína va a hacer que la persona se ponga más violenta, aparentemente la cocaína podría ser más alteradora del estado de control, pero un síndrome de abstinencia alcohólico u opioide podría también un gran agravante de la situación.

  • ¿Cuáles son las complicaciones en la salud que se dan con más frecuencia entre los consumidores de heroína?

Un deterioro generalizado, pérdida de peso, VIH…, cada droga tiene sus complicaciones médicas. La heroína tiene un síndrome de abstinencia importante, deterioros médicos muy marcados. Tenemos una responsable médico que se ocupa de esta área….

El consumidor del siglo XXI no se deteriora tanto físicamente y no se preocupa por eso, son más intermitentes en el consumo, no es ese el tema fundamental, pueden consumir mucho tiempo porque lo hacen intermitentemente y parece que no pasa nada.

  • Dentro de los pacientes que se tratan en este centro ¿suelen tener un síndrome de abstinencia muy marcado? ¿Ha habido algún caso en el que haya llegado un paciente pidiendo ayuda por encontrarse en un estado de abstinencia?

No es propio del paciente que acude aquí que tengan síndrome de abstinencia muy marcado, acuden a centros hospitalarios o de internamiento. Pero si trabajamos con pacientes que tiene síndrome de abstinencia.

  • ¿Algún adicto ha decidido dejar el tratamiento porque se encontraba desmotivado en el momento que le ha llegado el síndrome de abstinencia porque se sentía superado?

Casi siempre suele ser motivo para pedir ayuda, no para dejar el tratamiento, cuando recaen es cuando quieren dejar la terapia.

¿Es fácil que los pacientes que no quieren hacer terapia acudan con regularidad a las sesiones en las cuales se realiza la intervención de modificación de conducta?

Los que acuden involuntariamente no es fácil que sigan con regularidad las sesiones. El trabajo es motivar a la persona para que acuda a terapia, esto lo hacemos mediante las entrevistas motivacionales.

  • ¿Cuál es el momento más difícil para el paciente en su proceso de rehabilitación durante la intervención de modificación de conducta?

Bueno, nosotros no hacemos modificación de conducta como ya habréis podido comprobar, nuestra terapia utiliza estrategias cognitivo conductuales es cierto, pero solo en determinados momentos del tratamiento y cuando es necesario. Los momentos difíciles de tratamiento son dos, al inicio, cuando el paciente ve un proyecto que se le hace imposible e infernal, y cuando recaen y piensan que su esfuerzo está siendo en balde.

En nuestro centro no hay una estadística para saber cuántas veces recaen o cuantos se curan y cuantos no. La psicoterapia forma parte de la evolución de un ser humano que va hacia adelante y la terapia forma parte de ese proceso de maduración, pensemos que va a ser positivo, es mayor la capacidad de cambiar cuanto mayor tiempo tenemos para intervenir. Un tratamiento completo suele durar años.

  • ¿Cuáles son los hábitos más difíciles de modificar en los pacientes? ¿Se trata de sustituir ese hábito por otro? ¿Cómo se realiza ese cambio de hábito?

No es bueno plantearlo así, porque sería decir que hay que engancharse a algo. Hay que enseñarle a la persona a que gestione la angustia, no podemos identificar las drogas como algo lúdico, sino como un modo que aprende el paciente para reducir las angustias, de autocalmarse. Es verdad que tendremos que ayudar, enseñar a tener una vida más plena con actividades nuevas y saludables, donde no hay que engancharse a nada para sentirte satisfecho, sin el uso de conductas adictivas.

  • Los pacientes una vez terminado el tratamiento ¿acuden para hacer algún tipo de seguimiento o se sigue algún otro tipo de intervención?

Una vez terminado el tratamiento algunos vuelven y otros no, los que mejor han evolucionado suelen pedir venir una vez al mes, suelen ser los que han hecho un tratamiento de varios años. El tratamiento para las adicciones es un pretexto, en general uno va al psicólogo para pedir ayuda por un problema concreto, cualquiera que venga por un motivo acaba entendiendo que con el psicólogo puede potenciar sus cualidades, mejorar su economía, acaba ampliando su motivo de demanda y ampliando el tratamiento en una revisión de su modo de vivir, de reaccionar a determinadas situaciones.

  • Por último, en cuanto al ámbito psicofarmacológico, aunque se trate de un centro que prefiere dejar a un lado los medicamentos, ¿cómo se trata este tema?

Intentamos no establecer los medicamentos como protocolo de entrada, muchos centros lo hacen “tómese tal cosa y venga a terapia”. De entrada la medicación no, a no ser que les impida realizar su vida cotidiana, que tengan síndrome de abstinencia o ansiedad, insomnio o cualquier trastorno que nos entorpezca el avance de la psicoterapia. No siendo ese caso preferimos empezar el tratamiento de psicoterapia y una vez que veamos si hay necesidad de medicar lo proponemos, es más efectivo un tratamiento farmacológico cuando el paciente lo entiende y lo demanda, no cuando se le impone. Son tratamientos transitorios. El tema psicofarmacológico está llevado a cabo por el psiquiatra que controla las pautas y el psicólogo que observa el seguimiento y el desarrollo durante el tratamiento.

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